LA CARTILLA DE IDENTIFICACION INFANTIL    
LAS HUELLAS LATENTES EN LA INVESTIGACION  
TECNOLOGIA A LA VANGUARDIA EN LA INVESTIGACION CIENTIFICA
LAS HERRAMIENTAS QUE SE UTILIZAN EN LA BÚSQUEDA Y REVELADO DE INDICIOS DE CARÁCTER LOFOSCOPICO
EL USO DE GUN BLUING PARA OBTENER HUELLAS DACTILARES EN CASQUILLOS
 

LAS HUELLAS LATENTES EN LA INVESTIGACION

Reactivo de Partículas Pequeñas.  
El reactivo de partículas pequeñas es recomendable utilizarlo en superficies NO POROSAS, relativamente lisas incluyendo las húmedas, cristal, molduras de plástico duro, superficies tratadas con pintura o barniz, superficies ásperas o texturizadas, superficies de papel laminado, metal sin tratarse, puede utilizarse en superficies secas o mojadas.
Blanco, fluorescente y oscuro.
The Krimesite Scope

El visor Krimesite Scope, es un artefacto intensificador de imágenes que localiza huellas latentes sin tratar y otras evidencias de interés forense, mediante la técnica de luz ultravioleta reflejada (RUVIS), sistema de reflexión de imágenes a través de la luz ultravioleta, ningún tratamiento con reactivos para revelar huellas latentes es necesario.

       

Para los que nos dedicamos a realizar la búsqueda y revelado de huellas latentes es importante recordar siempre el siguiente acontecimiento histórico, dado que fue y es un gran logro para quienes se dedican a realizan esta bonita actividad.

Lo cierto es que entre el año de 1879 y 1880, Faulds acumuló abundantes huellas dactilares y estudio la gran diversidad de formas que adoptan las líneas papilares. Al principio le interesaron sólo como problema etnològico; quería descubrir por ejemplo, si los distintos pueblos mostraban diferencias en sus líneas papilares. Posteriormente, el azar lo llevo a descubrir un rastro, una pista, que ya no abandono: cerca de su domicilio un ladrón había escalado una pared pintada de blanco. A Faulds, cuya manía era ya conocida de todo el mundo, le hicieron observar que en el muro habían quedado bien marcadas las huellas de unos dedos humanos sucios de hollín. Cuando Faulds inspecciono las huellas, se entero de que el ladrón había caído ya en manos de la policía. Inmediatamente pidió a la policía que le permitirán tomar las huellas dactilares al detenido. Y al comparar las huellas del muro con las del presunto delincuente, comprobó que eran diferentes. Las huellas del muro eran, sin duda alguna, las del ladrón, porque éste había tropezado con un brasero apagado que se encontraba cerca de la pared; de ahí dedujo Faulds que el detenido no era el verdadero ladrón. Y, realmente, tuvo razón. Pocos días después fue descubierto el verdadero culpable. Faulds también le tomo sus huellas dactilares y vio que efectivamente correspondían exactamente a las del muro.

Faulds se preguntó: ¿Qué pasaría si en todos los lugares donde se comete un crimen se tomaran las huellas dactilares del delincuente? ¿Y si de esta forma se logra capturar a los ladrones y asesinos?

La idea fue tomando forma en su mente, cuando se produce un segundo robo. Esta vez se recurrió a la ayuda de Faulds, quien logró descubrir la huella de una mano en un vaso. Esta circunstancia le permitió, además comprobar que no era preciso tener los dedos ennegrecidos para dejar huellas. Las glándulas sudoríparas de las yemas producían una huella grasienta, que se destacaba con tanta calidad como el hollín u otro colorante.

Pero esto no fue lo decisivo. Lo decisivo fue un hecho casual, un azar casi inverosímil. En sus estudios anteriores, Faulds había pedido a los criados de diversas casas que le permitieran tomar sus huellas dactilares. Después del robo se le ocurrió comparar las huellas encontradas en el vaso, con las de su colección. Al principio no daba crédito a sus ojos; le parecía algo increíble, insólito y casi monstruoso, pero era innegable: las huellas del vaso coincidían con las de uno de los criados cuyas huellas había tomado. El sirviente fue interrogado y confeso de plano.Para Faulds no podía existir ya duda alguna; acababa de descubrir un método probatorio y de identificación que podía revolucionar la investigación policíaca en todo el mundo.
Lo anterior es un hecho de gran trascendencia, dado que es una realidad totalmente aceptada que las huellas latentes constituyen una forma de identificación absoluta de un individuo y que se han transformado en una evidencia física muy valiosa que puede encontrarse en el lugar de los hechos o del hallazgo.

Hay varios factores que actúan contra el delincuente cuando comete un ilícito, ha sido aceptado universalmente que el mismo, no puede evitar dejar tras de si, ni tampoco dejar de llevarse algún objeto consigo.

Lógicamente nos interesa lo que puede dejar y ese algo lo constituyen las huellas latentes (dactilares, palmares o plantares).

Así como ha avanzado la tecnología aplicada al estudio del escenario de los hechos, también han avanzado las medidas de precaución tomadas por aquellos que delinquen, para evitar su detección. Con mucha frecuencia y después de un exhaustivo examen, el especialista llega a rendirse suponiendo que el autor del hecho utilizo guantes, en muchos casos es cierto, pero los verdaderos profesionales han aprendido a través de la experiencia a buscar más allá de las cosas obvias que pudieran haberse tocado.

Los tipos de huellas latentes que por lo general se dejan, se producen cuando los dedos, palmas de las manos o plantas de los pies depositan la humedad, exudada por los poros, la cual se acumula en los bordes de fricción, otra la llamada huella latente moldeada o plástica es la impresión dejada en algunas sustancias suaves, como la masilla (mastique), colocada alrededor de los vidrios de las ventanas, plastilina, masa e incluso en un trozo de queso mordido por el delincuente.

Independientemente de la fuente de las huellas latentes, lo importante es poder localizarlas, revelarlas y conservarlas, ya sea para levantarlas o fijarlas fotográficamente.

¿Pero qué es una huella latente?
La mejor manera de describirla es como una combinación de químicos (sustancias) exudada por los poros que se encuentran en la superficie de la piel.

Dichas sustancias están formadas por agua, aceites, aminoácidos y sales. La humedad exudada se deposita a lo largo de la superficie de los bordes de fricción que están en la palma de la mano y plantas de los pies.

Cuando la mano o el pie entra en contacto con otra superficie transfiere esta humedad, amoldándose en mayor o menor grado a los bordes de fricción en que se deposita. Una presión excesiva de la mano, dedos o pie, con frecuencia deposita esa humedad excesiva; este tipo de huella latente presentara el mayor grado de dificultad en lo que se refiere a su revelado.
O bien una huella latente es aquella marca invisible que dejan las crestas papilares, impregnadas de sudor, sobre cualquier superficie que se ponga en contacto con ellas.

Estas huellas están constituidas por el sudor excretado a través de los conductos de las glándulas sudoríparas y por una pequeña cantidad de aceite exudado por las glándulas sebáceas adyacentes a los folículos pilosos.

La actividad de las glándulas sudoríparas es menor o mayor según la temperatura y también depende del estado de nerviosidad de la persona, lo que hace que estas glándulas segreguen más sudor que en estado normal.

Factores que afectan la estabilidad de las huellas latentes.
Respecto a la duración de una huella latente en condiciones de poder ser revelada, dependerá de muchos factores como son:
• Las condiciones climatológicas.
• Las características físicas del individuo.
• La naturaleza de la superficie.

Sin embargo se pueden lograr resultados satisfactorios con los métodos que se utilizan para revelar huellas latentes, que son a base de polvos y químicos.

Y no olvides que una huella latente es, en el mejor de los casos, una forma de evidencia física muy frágil, por lo que debe manejarse con mucho cuidado si se quiere que sea de gran utilidad.

Elaborado por:
Vicente Hernández Piña.
Licenciado en Derecho y Perito en Identificación Dactiloscópica.
Certificado por Sirchie Finger Print Laboratories, Law Enforcement Training Center, NC USA. y por el Sistema Nacional de Seguridad Pública, Academia Nacional de Seguridad Pública.
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